Por un lado, me gusta el prospecto de quedarme. Paga bien en plata, me permite disfrutar de este campus con menos gente, me da tiempo para vivir más como hermitaño y escribir, cosas harto deseables.
Por el otro, me gusta el prospecto de irme. Siento que hay cosas que tengo que cerrar allá en Chile y estoy un poquito harto de Schenectady y el mundo Union. Más que eso, estoy un poquito harto de sentir esto como un paréntesis. Es bueno cerrar los paréntesis.
Veremos que sale...si me quedo, pegaré un pequeño brinco y levantaré mi empuñada mano derecha al aire; si no me quedo, suspiraré, extrañamente, aliviado.
Detalles más adelante.


Comentarios recientes
hace 2 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años
hace 3 años